¡Un día de lluvia!

Falso, al final fue un día de cuatro gotas, aunque cuando cogí la cámara ya le había puesto -mentalmente- título a este post. O quizás son las ganas de que caiga un buen diluvio de una vez por todas, que pongo este título a modo de invocación.

Total , que con la excusa nos fuimos al mar. A visitar ese pequeño pueblo que es el más oriental de la península ibérica. Queda un poco aislado de todo, pues está rodeado de montañas, y eso se nota en las “pocas” edificaciones que podemos encontrar (pocas en comparación a pueblos que se les ha ido el tema de las manos, como Playa de Aro, Lloret, Benidorm y demás pueblos costeros masificados y reventados de turismo y desechos humanos, así como bloques de pisos infinitos a cuál más cerca de la playa)

Realmente uno desconecta bastante. Mucho silencio y mucho viento, así que ahora que lo pienso no sé si realmente desconecté o acabé medio loco con tanto “ruido” en mis oídos. Eso que cuando vuelves a entrar en el coche lo agradeces. Por lo menos pudimos pasear un rato tranquilos y respirar ese aire salado característico de los pueblos costeros.

Who is Harold Abellan

Harold Abellan, Barcelona 1982 Fotógrafo social de bodas y eventos

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